CinemaEl futuro del cine en tiempos de streaming

El futuro del cine en tiempos de streaming

La era de la digitalización ha revolucionado nuestra realidad y el séptimo arte no escapa a ello. El maravilloso ritual que supone ir al cine, el encanto de las salas y la impresión que siempre provoca ver a nuestros ídolos en la gran pantalla, se está transformando en un nuevo ritual protagonizado por la inmediatez, la practicidad y la personalización que nos ofrece la tecnología. 

Las plataformas en streaming se han convertido en compañeras habituales de viaje y nos ha acostumbrado a consumir cine de otra manera distinta, a la carta. Sin barreras espaciales ni temporales. Creando nuestra propia parrilla de películas que podemos disfrutar desde nuestros dispositivos móviles. Exactamente igual que los procesos creativos audiovisuales han cambiado y hoy cualquiera de nosotros podemos crear nuestra obra maestra y compartirla con el mundo a través de internet. El cine en su concepto más tradicional, se está adaptando a pasos agigantados a una nueva forma de ser producido, distribuido, consumido y evaluado. La era del streaming no es un experimento snob, no forma parte de una tendencia ni siquiera parece plantearse como una opción, se trata de una realidad intrínsecamente ligada a nuestra nueva era digital que permite al usuario varias ventajas como:

  1. Elegir entre un amplio catálogo de películas.
  2. Personalización máxima de los contenidos.
  3. Control sobre la reproducción de la película.
  4. Poder visualizar el film en diferentes dispositivos.
  5. Uso rápido y dinámico del servicio.
  6. Posibilita de interactuar a través de la plataforma y de sus redes sociales.
  7. Posibilita el multitasking.

La guerra de precios y ofertas entre las principales plataformas de streaming está cada día más abierto. Netflix, Amazon Prime Video, HBO, Rakuten TV, SKY España, Filmin, Disney, se disputan través de agresivas campañas de marketing los catálogos más atractivos, las mejores experiencias de usuario y las mejores ofertas para enganchar al usuario. 

¿Podrán sustituir estas plataformas al cine tal y como lo hemos conocido?

Es una pregunta, sin duda compleja y más en estos tiempos confusos en los que el COVID-19 ha hecho tanta mella en la industria y muy especialmente en las salas de cine. Por una parte vemos como grandes maestros como Martin Scorsese llevó a Netflix El Irlandés, su última obra maestra. Los hermanos Cohen o Steven Soderbergh también desembarcaron en esta plataforma que consiguió nada menos que 24 nominaciones en la última gala de los Óscar.Netflix tiene un nutrido catálogo de películas originales, cada día más y con mejores fichajes, con historias arriesgadas y con una clara ambición de seguir creciendo rodeada de los grandes. 

Pese a esta abrumadora e imparable carrera, la pregunta sigue estando en el aire, ¿es cine lo que vemos a través de la pantalla de un móvil? En el Festival de Cannes de 2017 Pedro Almodóvar declaró: “Netflix es una nueva plataforma para ofrecer contenido de pago, lo cual en principio es bueno y enriquecedor. Sin embargo, esta nueva forma de consumo no puede tratar de sustituir las ya existentes, como ir al cine. No puede alterar el hábito de los espectadores. Me parece una enorme paradoja dar una Palma de Oro y cualquier otro premio a una película que no pueda verse en gran pantalla”.

Hoy el protagonismo de las plataformas en streaming es categórico e incuestionable. Sus ventajas son enriquecedoras y forman parte de la evolución natural de nuestras sociedades cada día más digitalizadas. Pero, ¿pueden sustituir al cine visto en la gran pantalla? Ese maravilloso ritual de catarsis, motivador, socializador que empieza con la frase mágica: vamos al cine.